Té frío

Té frío para el verano: la bebida más refrescante

El té frío no es sólo una bebida excelente para combatir el calor, sino que además quita la sed, evita la deshidratación y nos da un aporte extra de energía ideal para reponer los elementos que hemos perdido con el sudor.

Los tés más habituales para tomar fríos son el té verde y el té rojo, pero últimamente las infusiones frutales han ganado posiciones, porque aportan un sabor sensual y fresco excelente. En MAKATEA Company, por ejemplo, nuestras especialidades más veraniegas son la infusión frutal flor del caribe y la infusión frutal a la caipirinha, pensadas especialmente para disfrutar en verano.

Pero ¿cómo preparar un té frío perfecto y con sabor? Hoy te enseñamos 3 formas diferentes para que puedas disfrutar del té frío, según el tiempo que tengas disponible :)

¿Cómo debemos preparar el té frío?

Hay distintas variantes para preparar el té frío, pero en todo caso lo que tenemos que tener en cuenta es el tiempo del que disponemos antes de beberlo, para enfriarlo. Normalmente, cuanta más antelación mejor, pero si no tienes tanto tiempo te damos soluciones para que, incluso, lo puedas disfrutar frío al instante.

Te damos 3 posibilidades:

Té frío
Té frío. Imagen: Ibizafoodie

Té frío instantáneo

Si llegas de la playa o de la piscina y quieres tomarte un té frío, pero no has tenido la precaución de prepararlo con tiempo, o si simplemente no tenías bastante, no te preocupes. Tenemos la solución 😉

Puedes hacer un té frío instantáneo infusionando té en la misma cantidad de siempre (una cucharada por taza), pero en este caso, a la hora de añadir el agua, añade sólo la mitad de la que tienes prevista: por ejemplo, si quieres preparar 3 tazas de té frío, añade 3 cucharaditas de té pero sólo una taza y media de agua. Infusiona durante un poco más de tiempo. Por ejemplo, si es un té que infusionas normalmente durante 3 minutos, mantenlo durante 5.

El objetivo es que te quede un té más concentrado. Así, puedes añadir hielo inmediatamente y, aunque la infusión quede aguada, como has preparado un té más concentrado, el resultado final es el que deseas.

A la hora de añadir el hielo, puedes verter 4 cubitos de hielo por taza, que compensarán el agua que falta. Si en el ejemplo queríamos preparar 3 tazas de té, puedes añadir 12 cubitos de hielo, pero en lugar de añadirlos todos a la vez, echa primero la mitad (6 cubitos de hielo), remueve rápidamente hasta que los hielos se deshagan, y luego añade la otra mitad. De esta forma los primeros hielos se desharán rápidamente pero enfriarán la bebida, y el resto aguantarán más tiempo y mantendrán la bebida fría.

Té frío para tomar en un par de horas

Lo mejor es que preparemos el té frío con algo de antelación. Una buena sugerencia es preparar el té frío a la hora del desayuno, por ejemplo, haciendo más té del que vamos a tomar para desayunar, y enfriar el resto para poder tenerlo listo a media mañana o para cuando volvamos de la playa o la piscina.

Si lo haces así, puedes preparar el té a la hora del desayuno y dejarlo atemperarse mientras desayunas, unos 10-15 minutos aproximadamente. Después lo viertes en un recipiente cerrado (una botella o una jarra con tapa), y lo metes en la nevera durante, al menos, un par de horas.

A la hora de servir el té estará fresco, pero puedes añadir un par de hielos por taza para mantener la bebida fría y dar la sensación fresca de los hielos. El hielo en este caso no se deshará rápidamente, así que no perderás sabor y podrás disfrutar de un té frío infusionado normalmente.

Té frío para el día siguiente

Otra opción es preparar el té frío por la noche, para disfrutar al día siguiente, por ejemplo, para llevarte un termo al trabajo. Si es así, vierte en una botella la cantidad de agua que desees junto a una cucharada de té por taza (5 cucharadas por litro). Si quieres, puedes utilizar una botella de agua mineral y echar directamente el té. Agita bien durante un minuto y luego guarda la botella en la nevera, en posición horizontal -tumbada-. De esta forma se irá infusionando de forma natural  y homogénea en toda la botella. Manténlo así durante 8-9 horas como mínimo.

Por la mañana puedes filtrar el agua de la botella en un termo, y aprovechar así para retirar las hojas de té o de la infusión que utilices. De esta forma el té se mantendrá frío en el termo, y te aguantará todo el día. Si quieres, para asegurarte puedes añadir un cubito de hielo por litro. No debería ser necesario pero te ayudará a comprobar si se va manteniendo frío.

Té helado
Té helado. Imagen: Mercadolibre

Cómo endulzar el té frío

Si te gusta el té con un dulzor extra, recuerda que el azúcar, miel o sacarina se debe echar cuando el té está caliente, para que se disuelva con facilidad. Si el té lo preparas para varias personas, y cada una tiene un gusto diferente sobre el dulzor, entonces lo mejor es que sirvas el té sin el hielo para que cada uno lo endulce a su gusto, y después añadas los hielos, siguiendo la forma de preparación que quieras. Ten en cuenta que para los tés que ya estén fríos cuando los sirvas, habrá que añadir más cantidad de azúcar, porque habrá una parte que no de deshará y quedará como residuo en el fondo de la taza.

Este tipo de infusión, una vez enfriada, no se puede endulzar con pastillas de sacarina, porque no se deshará. Así que ten en cuenta porque si las usas tendrás que deshacerlas en la primera parte de la preparación.

Sin embargo, también puede ser una buena opción, si lo que quieres es darle un toque veraniego, endulzar de la siguiente forma:

  • En un plato pequeño vierte un montoncillo de azúcar, del diámetro del vaso en el que vayas a servir el té
  • Humedece ligeramente los bordes de la copa o vaso. La forma clásica es con vapor, pero también sirve si te mojas un dedo y luego lo pasas por el borde superior de la copa.
  • Coloca el vaso boca abajo y húndelo en el azúcar.

De esta forma endulzarás los bordes del vaso y además le darás un toque de color a tu bebida.

Cómo decorar el té frío

La rodajita de limón es la decoración más habitual en los tés fríos, porque el limón aporta frescor y amargor (por la piel), lo que hace la bebida más refrescante. Además, se puede acompañar con una ramita de hierbabuena o menta.

Pero el té no es la única infusión que se toma fría: hay infusiones frutales específicas para el verano. En ese caso lo que puedes hacer es no retirar los ingredientes de la infusión después de infusionada, tanto para decorar como para disfrutar :)

Las mejores infusiones frías

Si lo que quieres es una bebida fría para el verano, que sea sana y que tenga un sabor excepcional, no tienes por qué comprar té verde o té rojo necesariamente. Aunque el resto de infusiones tradicionales (manzanilla, tila, poleo,…) no son tan apropiadas para tomar frías, sí que hay una gama de infusiones que son perfectas para tomar con hielo: las infusiones frutales.

En MAKATEA Company hemos preparados algunos blends específicamente para el verano, ¡te transportarán al paraíso!

¿Conoces nuestros blends? ¿Los has probado? ¿Cuál es tu preferido?

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